Antiguo muelle de carga y despacho de fábrica

Donde la historia se encuentra con la tradición navideña de Rute

El muelle de carga pertenece a una ampliación realizada en la década de 1960, cuando la destilería vivía un momento de crecimiento y modernización. Hoy ha sido transformado en un espacio de acogida para los visitantes durante la Campaña de Navidad —del 12 de octubre al 6 de enero—, convirtiéndose en uno de los lugares más transitados y emblemáticos del museo.

En la parte superior preside la sala una pieza única de arte contemporáneo: la gran lámpara “El Cielo Ruteño”, cuyo diseño recoge colores, formas y símbolos que evocan la tradición festiva de la localidad. Junto a ella, diversas obras del artista Gonzalo Casas completan un conjunto visual que dialoga con paneles modernos, separando la zona del muelle de los baños y creando un ambiente cálido, luminoso y sorprendente.

Este espacio es también escenario habitual de presentaciones oficiales, como la campaña “Rute, donde nace la Navidad”, lanzamientos de libros y eventos culturales que refuerzan la identidad viva del museo y su estrecha vinculación con la artesanía, la historia y la cultura local.

El despacho: un rincón donde el visitante vuelve al origen

El despacho mantiene su función tradicional: un punto de atención directa al visitante donde es posible adquirir los anisados históricos que han dado fama universal a Rute. Aquí se conservan y se venden productos elaborados con el mismo método artesanal que durante siglos:

  • Anís Seco 55º

  • Anís Dulce 36º

  • Anisette

  • Licores lácteos: Chocolate, Crema Tostada, Fresas con Nata

  • Macerados tradicionales: Licor de Guindas, Pacharán, Rosoli (mezcla única de anís, hierbaluisa y canela)

Sin olvidar los licores más contemporáneos que responden a las nuevas tendencias del mercado:

Vodka caramelizado, Licor de Hierbas, Licor de Limón, entre otros.

La Ginebra: creatividad del siglo XXI

La ginebra ocupa un lugar especial en las propuestas actuales de Destilerías Duende. Desde recetas clásicas destiladas con enebro, raíz de angélica o cardamomo, hasta propuestas creativas como la ginebra de Mora y Canela, diseñada para los nuevos aficionados a la coctelería y los combinados.

Opciones sin alcohol

Para los públicos que prefieren alternativas suaves, el museo también ofrece bebidas sin alcohol como Mojito, San Francisco o Mora, manteniendo siempre el carácter artesano de la casa.

Un despacho con alma de colmado antiguo

Entre los recuerdos y pequeños detalles del espacio encontramos semilla de matalahúva, bolitas de anís y objetos que evocan los viejos comercios de ultramarinos. Destaca una pieza singular: el antiguo telar con sedas utilizado para la elaboración de las famosas moñas del Anís Seco en el siglo XIX, una joya etnográfica que conecta directamente con las raíces de la destilería.

Duende Museo